«Resiliencia socioeconómica de comunidades campesinas de la parroquia San Simón, cantón Guaranda, frente al COVID-19 » por SED Rioja

La parroquia San Simón se encuentra ubicada al sur del Cantón Guaranda, en Ecuador, a una altitud entre 2.600 a 4.300msnm. Su población es de de 4.203 habitantes,  la población indígena de nacionalidad kichwa representa el 65,14%, habitan en 14 comunidades de las 19 existentes, la población mestiza representa el 33,31%. El analfabetismo de la parroquia de acuerdo a la fuente SIISE (Sistema Integrado de Indicadores Sociales del Ecuador) se encuentra casi en el 20 %. El analfabetismo funcional afecta principalmente a la población indígena y  llega al 29,57 %, con mayor incidencia en las mujeres, que, habiendo asistido a la escuela, no pueden leer ni escribir y apenas pueden firmar con su nombre.  No hay cobertura sanitaria en la zona, las principales enfermedades de la población infantil son las Infecciones Respiratorias Agudas (IRA), existen casos de dermatitis, alergias, la desnutrición, acompañada de parasitosis afecta a más del 60% de la población infantil menor de 5 años, debido a las condiciones de pobreza. En la población adulta y anciana la artritis y arterosclerosis son frecuentes además de IRAs, y enfermedades gastrointestinales. 

Los niveles de pobreza por NBI en la parroquia llegan al 94 % de los hogares y afectan al 96,3% de las personas. El 88,00% de la Población Económicamente Activa se concentra en el sector primario (agricultura y ganadería), 10% en el sector secundario (artesanía, industria) el 2% (en educación) en el sector terciario. En el sector primario principalmente actividades agropecuarias son de subsistencia. 

El 29% de la PEA de la parroquia está ocupada y el 71% está en desocupación Esta situación se ha agravado como consecuencia de la pandemia COVID-19, ya que ha provocado un abandono del campo e incremento de las limitaciones para la oferta de los productos agropecuarios en los mercados locales. 

Sistema productivo agrícola marginal: Las personas que habitan la zona se encuentran aisladas, tienen una gran dificultad tanto para acceder a bienes como a servicios. La carencia de agua para consumo humano, ausencia de vialidad, energía eléctrica estable, hacen que las familias vivan en situaciones de alta vulnerabilidad. Además, se debe sumar los bajos ingresos económicos, por las pocas oportunidades de trabajo, y por tener una agricultura estacionaria sometida a las duras condiciones climáticas, con inviernos prolongados, veranos muy secos, superficie muy irregular y de alta pendiente.  En estas condiciones únicamente pueden cultivar productos de ciclo corto, estacionario, adaptables a la zona, como tubérculos andinos, maíz, cereales como cebada, trigo, forraje para animales y muy algunas leguminosas, que se siembran aprovechando las épocas de humedad, corriendo grandes riesgos como las heladas y prolongadas sequias.  

En la parroquia y en las comunidades persisten relaciones de inequidad y desigualdad entre los hombres y las mujeres, ellas se encuentran en una situación de clara desventaja que se traduce en desigualdad, violencia a todos los niveles y violaciones de sus derechos. 

  • Distribución del tiempo y carga de trabajo es superior para las mujeres. 
  • Decisión sobre los recursos familiares es del marido. 
  • Violencia de género: El machismo y la cultura patriarcal dominante generan que los esposos o compañeros se sientan dueños y propietarios de sus parejas. Esto genera situaciones de violencia que puede adquirir diversas manifestaciones de violencia patrimonial, física, psicológica y sexual. 
  • Acceso a la educación, en las familias se prioriza el acceso a la educación de los niños 
  • Salud sexual y reproductiva, La tasa de embarazos de chicas adolescentes menores de 18 años en la zona es superior al 20%, lo que implica que una de cada 5 adolescentes es madre antes de concluir su formación. En las mujeres mayores de 18 y entre los 50 años la tasa de hijos promedio por mujer se sitúa en 4,5 hijos 
  • Presencia de las mujeres en las organizaciones es mayoritaria, sin embargo, acceso a los cargos directivos es ocupado por hombres. 
  • El relevo/equidad generacional: los y las jóvenes no encuentran incentivos ni posibilidades desarrollarse como personas y buscan en la migración una solución, la población joven que migra, raramente regresa 

Un contexto tan difícil ha puesto en evidencia, la baja capacidad de la población de afrontar efectos adversos como la pandemia. 

Cifras del proyecto 

El proyecto involucra a la mayoría de la población que habita en las comunidades de la parroquia San Simón.  

  • Ocho Centros Educativos Comunitarios Interculturales Bilingües activos, con 649 alumnas/os de los cuales 328 son mujeres. 
  • Siete Juntas Comunitarias de Agua de Consumo humano que agrupan a 12 comunidades de la parroquia en un total de 959 familias. 
  • 200 productores y productoras de las comunidades de la parroquia San Simón que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad debido a los bajos ingresos (150 a 200 USD mensual/familia), Necesidades Básicas Insatisfechas y/o integre en los hogares población menor de cinco años con desnutrición crónica infantil, censados por el Ministerio de Salud Pública a través de los Centros de Salud San Simón y Cachisagua. 

En general, 4.117 habitantes (1.981hombres y 2.136 mujeres) que conforman la Parroquia Rural San Simón serán beneficiarias indirectas. 

Objetivos del proyecto 

  • Desarrollar capacidades de las comunidades frente al COVID 19. Establecer acuerdos con instituciones con competencias en salud, educación y desarrollo económico e identificar la vulnerabilidad en las comunidades; capacitar a 20 líderes comunitarios y sensibilizar a 824 familias de las comunidades frente al COVID 19; adecuar y equipar los centros educativos y lugares de encuentros comunitarios que beneficie a 1000 niños, niñas y jóvenes (equipos de bioseguridad). 
  • Garantizar el acceso a agua segura de calidad. Realizar estudios para mejorar la calidad de agua de consumo; capacitar a 20 operadoras/es de los sistemas de agua; Analizar la gestión de las organizaciones comunitarias de agua; realizar mejoras a siete sistemas de agua de consumo para corregir la calidad del agua, elaborar un plan de manejo de la zona de recarga hídrica que involucra 566 hectáreas; realizar acciones para la conservación de las fuentes hídricas de las juntas de agua. 
  • Reactivar los medios de vida productivos rurales. Capacitar 20 promotoras/es comunitarios en producción agroecológica, diversificar y mejorar los sistemas productivos, establecer alianzas para fomentar el consumo responsable en el territorio, capacitar en nutrición y preparación de alimentos, dar asistencia técnica a productores/as. 
  • Fomentar un proceso piloto de formación rápida de jóvenes y mujeres; identificar necesidades de formación técnica; implementar un proceso de formación; apoyar el desarrollo de emprendimientos; dar seguimiento y capacitación para su vinculación laboral. 

Conclusiones y/o Planes de futuro 

Las acciones planteadas en el proyecto permitirán al territorio en su conjunto garantizar el acceso oportuno, equitativo y de calidad a agua para consumo humano, llegando a los hogares en buenas condiciones sin afectar la salud de las familias, mostrando responsabilidad en la conservación de los recursos agua, suelo, y biodiversidad para las futuras generaciones, promoviendo un contexto donde se apliquen protocolos para enfrentar adversidades como enfermedades y pandemias, en el cual el concepto de salubridad quede perpetuado. 

Los sistemas de producción campesinos manejados con criterios de integralidad, enfoque agroecológico ligado a mercados de consumo responsable, favorecerán a las familias y permitirán   innovar, diversificar la producción y tecnificar para que incrementen sus niveles productivos asegurando la alimentación diversificada, arraigando hábitos y prácticas de vida saludable de tal forma que se contribuya a erradicar la desnutrición infantil del territorio. 

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